Por qué la sala de espera de la veterinaria es el entorno de mayor estrés sistémico para el perro urbano y cómo el tutor puede reducirlo en un 60 % antes de entrar, la neurobiología del miedo veterinario y cómo el aprendizaje negativo acumulado produce al perro que muerde al veterinario, el Protocolo de Preparación Veterinaria DCE 360° de tres fases que convierte la clínica en un entorno manejable, las técnicas de sujeción humanitaria que el tutor necesita conocer para colaborar con el equipo veterinario en lugar de estorbar, cómo comunicar el historial conductual del perro al veterinario de forma que mejore la calidad de la atención y el protocolo de recuperación emocional post-visita para el perro con alta sensibilidad veterinaria.
El perro que muerde al veterinario no nació mordiéndolo. Se convirtió en el perro que muerde al veterinario después de diez visitas en las que nadie le preguntó si estaba listo, nadie le avisó de lo que venía y nadie hizo nada para que la experiencia fuera menos aterradora. El miedo veterinario es aprendido. Y lo que se aprende se puede modificar. El tutor que entiende esto no espera a la próxima visita para descubrirlo. Empieza a trabajarlo hoy.


Valoraciones
No hay valoraciones aún.