Comprender la resolución de problemas en el perro.

Curso Entrenador de Perros · Dog Coach 360®

Lección 3 — Documentación: texto + quiz + vídeo + guion de grabación

Lección 3 · Comprender la resolución de problemas en el perro.

M3 · Psicología Canina Aplicada · Semana 9 · Día 3 · Resolución de problemas · Foco: Perro

Objetivo del día

Al terminar podrás comprender cómo resuelve problemas el perro —incluida su tendencia a «pedir ayuda» mirando al humano— y reinterpretar muchas «conductas malas» como soluciones a un problema.

Tiempo de hoy: ~60 min de teoría + ~30 min de práctica.

Introducción

Ya sabes cómo percibe el perro (L41) y cómo recuerda y aprende (L42). Hoy lo vemos pensar: cómo resuelve problemas para conseguir lo que quiere.

Y vas a descubrir una jugada típica del perro que lo cambia todo: cuando se atasca, no insiste eternamente como un lobo… te mira a ti.

Orígenes científicos

El perro resuelve problemas por ensayo y error, con estrategias aprendidas y observando a otros (recuerda el aprendizaje social de ayer). Pero hay un hallazgo clave que define su forma de pensar. Miklósi y sus colegas (2003) entrenaron a perros y a lobos socializados para abrir un recipiente con comida y, después, lo hicieron imposible de abrir. ¿El resultado? Los perros, al atascarse, miraban al humano —antes y durante más tiempo— para pedir ayuda. Los lobos, igual de motivados y capaces, seguían intentándolo solos y casi no miraban a la persona. El título del estudio lo resume: «los lobos no miran atrás a los humanos, pero los perros sí».

La conclusión es enorme: el perro es un solucionador de problemas social. La domesticación lo ha convertido en un animal que, ante una dificultad, mira al humano y «pregunta» en vez de pelear solo. (Estudios posteriores matizan que el perro a veces abandona el esfuerzo propio antes de tiempo, por su gran dependencia social.) Esto tiene dos caras: por un lado, podemos cooperar con él; por otro, muchas «conductas problemáticas» son en realidad el perro resolviendo a su manera un problema que nadie le ha resuelto (hay comida ahí arriba, me aburro, quiero salir).

Fuente: Miklósi, Á. y cols. (2003). «A simple reason for a big difference: wolves do not look back at humans, but dogs do». Current Biology, 13(9):763-766 · aprendizaje social y observación (L42; Pongrácz).

El problema

Dos errores. Primero: ver una conducta molesta (subirse a la encimera, abrir la puerta, escaparse) como «maldad» y castigarla, sin ver que el perro está resolviendo un problema real. Segundo: no darle ningún problema que resolver, así que su mente, hecha para pensar, se inventa los suyos: destroza, ladra, escarba.

Un perro no es «malo» por resolver problemas: lo es nuestra forma de leerlo.

El concepto clave

El perro es un solucionador de problemas: ensayo y error, estrategias y observación.

Su jugada típica: mirar al humano para pedir ayuda (Miklósi); no es un lobo que insiste solo.

Muchas «conductas malas» son soluciones: a comida, aburrimiento o ganas de salir.

Pregúntate qué problema resuelve la conducta, y cambia el problema o el entorno.

Dale problemas legítimos: un solucionador sin problemas se los inventa.

La solución, paso a paso

  1. Observa a tu perro resolviendo algo (un juguete de comida, una puerta): mira cómo piensa.
  2. Fíjate en cuándo te «pregunta»: cuando se atasca y te mira, te está pidiendo ayuda.
  3. Ante una conducta molesta, pregúntate: ¿qué problema está resolviendo?
  4. Cambia el problema o el entorno (gestión), no te limites a castigar.
  5. Ofrécele problemas legítimos que resolver: olfato, juguetes de comida, juegos de buscar.

Ejemplo completo: tu perro se sube a la encimera y roba comida. Lectura típica: «¡es un ladrón, qué malo!», y un grito. Lectura de problema: hay comida accesible ahí arriba, subir funciona (a veces consigue el premio), así que ha resuelto el problema «cómo comer eso». Gritar no le enseña casi nada y daña la relación. La solución real: cambia el problema (no dejes comida a la vista, hazlo imposible) y dale una vía legítima de resolver su hambre y su mente (un juguete dispensador de comida). Has cambiado el problema, no castigado al solucionador.

Más ejemplos

«Conductas malas» releídas como resolución de problemas:

ConductaProblema que resuelveSolución (cambia el problema)
Subir a la encimeraHay comida accesibleRetira la comida; da un juguete dispensador
Escarbar bajo la vallaAburrimiento o querer salirMás ejercicio y enriquecimiento; refuerza la valla
Abrir la basuraOlores y comida tentadoresBasura cerrada o fuera de alcance
Destrozar cosas en casaMente sin estímulo (se inventa el problema)Dale problemas legítimos: olfato, masticar, buscar
Mirarte y «pedir»Se ha atascado y te pide ayudaAprovéchalo: coopera y guíalo

El factor humano

Aquí hay dos regalos para el dueño. El primero: tu perro, cuando se atasca, te mira para pedirte ayuda. Eso es un acto de confianza y la base de la cooperación; aprovéchalo siendo un compañero fiable, ni resolviéndoselo todo (que se vuelva dependiente) ni dejándolo frustrarse solo. El segundo, el más liberador: deja de ver «maldad» donde hay un problema. El perro que roba, escarba o destroza no es malo: es un solucionador con un problema sin resolver o una mente sin estímulo. Cambia la etiqueta «mi perro es malo» por la pregunta «¿qué problema está resolviendo?», y de repente sabes qué hacer.

La práctica de hoy

Objetivo práctico: dar a tu perro un problema legítimo que resolver (un juguete de comida casero o un juego de buscar) y observar cómo lo resuelve y si te «pide ayuda»; además, elegir una conducta molesta e identificar qué problema resuelve. Materiales: un juguete dispensador o un recipiente con comida escondida, tu perro. Dificultad: media.

Empieza hoy mismo

Esconde unos premios dentro de una caja de cartón con papel arrugado y déjale resolverlo. Acabas de darle un problema legítimo a su mente.

Paso a paso

  • Obsérvalo resolver un problema (juguete, caja).
  • Detecta cuándo te «pregunta» (te mira al atascarse).
  • Ante una conducta molesta, identifica el problema.
  • Cambia el problema o el entorno, no solo castigues.
  • Dale problemas legítimos que resolver.

Criterio de éxito

Lo has conseguido cuando le das un problema legítimo que resuelve, reconoces un momento en que te «pide ayuda» y nombras el problema que resuelve una de sus conductas molestas.

Errores frecuentes

  • Leer la resolución de problemas como «maldad» y castigarla.
  • No dar al perro ningún problema que resolver (se inventa los suyos).
  • Ignorar cuando el perro te mira pidiendo ayuda.
  • Resolverle siempre todo (crear dependencia) o nunca ayudarle (frustración).
  • Castigar sin cambiar el problema ni el entorno.

Para entregar a tu cliente

Consigna para acompañar el plan de 7 días: «Tu perro no es malo: es un solucionador de problemas. Cuando haga algo molesto, pregúntate qué problema está resolviendo (comida, aburrimiento, salir) y cámbialo, en vez de solo regañar. Y dale problemas buenos que resolver cada día: olfato, juguetes de comida, juegos de buscar.»

Plan de la semana

La sesión principal es hoy; el resto son 5 minutos al día. Es también el plan que puedes entregar a tu cliente. Cada día, puntúa del 1 al 5 cómo de bien lees al perro como solucionador de problemas: el número debería subir durante la semana.

DíaQué hacerTiempo
1Dar un problema legítimo + identificar una conducta molesta (sesión principal)30 min
2Ofrecer un juguete de comida y observar cómo lo resuelve5 min
3Notar cuándo te mira pidiendo ayuda y cooperar5 min
4Elegir una conducta molesta y escribir el problema que resuelve5 min
5Cambiar el entorno para que esa conducta ya no sea necesaria5 min
6Probar un juego de olfato (buscar premios escondidos)5 min
7Resumir cómo resuelve problemas tu perro10 min

Resumen de la lección

Hoy has visto al perro pensar. Es un solucionador de problemas que usa ensayo y error, estrategias y observación, pero con una jugada propia: cuando se atasca, mira al humano para pedir ayuda (Miklósi: los lobos no, los perros sí). Por eso muchas «conductas malas» no son maldad, sino soluciones a un problema real (comida, aburrimiento, salir). Tu trabajo es preguntar qué problema resuelve la conducta, cambiar el problema o el entorno en vez de solo castigar, y dar al perro problemas legítimos que resolver para que su mente no se invente los suyos.

Para seguir

Hoy viste que el perro a veces piensa solo y a veces nos pide ayuda. Mañana profundizamos en esa diferencia: la cognición social frente a la individual, es decir, cuándo el perro usa su cabeza y cuándo usa la relación con nosotros. Nos vemos en la Lección 4.

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