Analiza tu propia postura corporal y tu tono de voz

Curso Entrenador de Perros · Dog Coach 360®

Lección 11 — Inicio Semana 7 (Foco Humano) · Documentación: texto + quiz + vídeo + guion de grabación

Lección 11 · Analiza tu propia postura corporal y tu tono de voz

M2 · Comunicación Humano-Canina · Semana 7 · Día 1 · Propia postura y tono · Foco: Humano

Objetivo del día

Al terminar podrás analizar tu propia postura corporal y tu tono de voz cuando te diriges a un perro, y reconocer cómo los percibe él.

Tiempo de hoy: ~45 min de teoría + ~30 min de práctica.

Introducción

Durante dos semanas aprendiste a leer al perro. Ahora giramos la cámara hacia ti. Porque el perro te está leyendo a TI todo el rato: tu postura y tu tono, a menudo más que tus palabras.

Esta semana va sobre tomar conciencia de cómo comunicas. Y empezamos por las dos señales más grandes que envías: tu cuerpo y tu voz.

Orígenes científicos

El perro lee la postura corporal humana con mucha finura, igual que lee la de otro perro (los principios de la semana 5 se aplican a ti). Inclinarte por encima de un perro, acercarte de frente y con el cuerpo tenso se lee como presión o amenaza; girarte de lado, agacharte y soltar el cuerpo se lee como no amenaza, como invitación.

El perro también es muy sensible al tono de voz. El estudio de Andics y su equipo (2016, en la revista Science) mostró que el cerebro del perro procesa por separado el significado de la palabra (en un lado) y la entonación (en el otro): el centro de recompensa solo se «encendía» cuando la palabra de elogio Y el tono de elogio coincidían. Un elogio dicho con voz plana no funcionaba; una palabra cualquiera dicha con voz dulce, tampoco. Es decir: el perro necesita que el tono acompañe a la palabra. Un tono grave y calmado tranquiliza; uno agudo, rápido y cortante sube la activación o confunde. La conclusión: tu postura y tu tono son la entrada principal de información para el perro. Muchas veces no «desobedece»: responde a un cuerpo y a una voz que dicen algo distinto de tus palabras.

Fuente: Andics, A. y cols. (2016). «Neural mechanisms for lexical processing in dogs». Science. · Kujala y cols. (2012) sobre lectura de la postura corporal · principios de lenguaje corporal de la Semana 5.

El problema

La gente se centra en las PALABRAS («¡le he dicho que se siente!») e ignora el cuerpo y el tono que el perro realmente lee. Se inclinan por encima de un perro asustado mientras le dicen «tranquilo» con voz tensa, y luego se extrañan de que no se calme.

El perro lee la postura y el tono, no el diccionario.

El concepto clave

El perro te lee a TI: tu postura y tu tono, a menudo más que tus palabras.

Postura: inclinarte por encima, de frente y tenso = presión o amenaza; girarte de lado, agacharte, cuerpo blando = invitación o seguridad. (Es lo de la semana 5, aplicado a ti.)

Tono: grave y calmado = calma; agudo, rápido y cortante = activación o confusión.

El perro procesa el tono y la palabra por separado: el elogio solo «funciona» si la voz acompaña.

Cuando palabra y cuerpo/tono se contradicen, el perro hace caso al cuerpo y al tono.

La solución, paso a paso

  1. Antes de dirigirte al perro, nota tu postura: ¿te inclinas por encima, de frente, tenso?
  2. Nota tu tono: ¿grave y calmado, o agudo y cortante?
  3. Ajusta el cuerpo (gírate de lado, agáchate, suéltate) según lo que quieras transmitir.
  4. Ajusta el tono (calma para calmar; alegre para animar).
  5. Comprueba que cuerpo, tono y palabra digan lo MISMO.

Ejemplo completo: tu perro está asustado en un rincón y quieres tranquilizarlo. El instinto es acercarte de frente, inclinarte sobre él y decir «ven, tranquilo». Para el perro, ese cuerpo encima y de frente grita «presión», aunque tus palabras digan calma. La versión correcta: te giras de lado, te agachas un poco a su altura, sueltas los hombros y, con voz grave y suave, lo invitas. Ahora cuerpo, tono y palabra dicen lo mismo: «no soy una amenaza». Eso sí lo calma.

Más ejemplos

Compara lo que haces con lo que el perro percibe:

Lo que hacesLo que el perro percibe
Te inclinas por encima, de frente y tensoPresión o amenaza
Te giras de lado y te agachas un pocoNo amenaza, invitación
Dices «tranquilo» con voz tensa y agudaConfusión (palabra y tono no coinciden)
Voz grave y calmada, cuerpo sueltoCalma
Voz alegre y aguda invitando a jugarActivación positiva

El factor humano

Esta conciencia de uno mismo es tu primera herramienta de coaching con los clientes. La mayoría de los dueños no tiene ni idea de que su postura encima o su tono cortante están causando justo la conducta de la que se quejan. Enseñar a un dueño a preguntarse «¿qué dicen mi cuerpo y mi voz?» antes de culpar al perro resuelve, muchas veces, la mitad del problema (como ya viste en la Lección 1). Y tú lo modelas primero revisándote a ti mismo.

La práctica de hoy

Objetivo práctico: grabarte (o que alguien te observe) dando al perro unas señales o saludos, y revisar tu postura y tu tono tal como el perro los ve y los oye, ajustando una cosa. Materiales: móvil para grabar, tu perro. Dificultad: media.

Empieza hoy mismo

La próxima vez que le hables a tu perro, fíjate en UNA cosa de tu cuerpo (¿te inclinas encima?) y UNA de tu tono (¿agudo o grave?). Acabas de empezar a leerte a ti mismo.

Paso a paso

  • Nota tu postura.
  • Nota tu tono.
  • Ajusta el cuerpo.
  • Ajusta el tono.
  • Comprueba que cuerpo, tono y palabra coincidan.

Criterio de éxito

Lo has conseguido cuando, en una interacción, describes tu propia postura y tu tono tal como los percibe el perro, y ajustas uno para que encaje con tu intención.

Errores frecuentes

  • Centrarte en las palabras e ignorar el cuerpo y el tono.
  • Inclinarte por encima de un perro asustado.
  • Decir palabras de calma con voz tensa.
  • Usar un tono cortante y culpar al perro de «no hacer caso».
  • No observarte nunca a ti mismo.

Para entregar a tu cliente

Consigna para acompañar el plan de 7 días: «Antes de pensar QUÉ le dices a tu perro, fíjate en CÓMO se lo dices: tu postura y tu tono. Si te inclinas encima y hablas tenso, el perro lo nota más que tus palabras. Ponte de lado, suéltate y baja la voz.»

Plan de la semana

La sesión principal es hoy; el resto son 5 minutos al día. Es también el plan que puedes entregar a tu cliente. Cada día, puntúa del 1 al 5 cuánta conciencia tienes de tu postura y tu tono: el número debería subir durante la semana.

DíaQué hacerTiempo
1Grabarte y revisar tu postura y tono con el perro (sesión principal)30 min
2Fijarte solo en tu postura al saludar a tu perro5 min
3Fijarte solo en tu tono de voz al darle una señal5 min
4Probar girarte de lado y agacharte para invitar5 min
5Comprobar que palabra, tono y cuerpo coincidan5 min
6Observar cómo cambia el perro al ajustar tú tu cuerpo5 min
7Resumir tus «manías» de postura y tono a corregir10 min

Resumen de la lección

Hoy has girado la cámara hacia ti. El perro te lee sobre todo por tu postura y tu tono, más que por tus palabras. Inclinarte por encima y de frente lee como presión; girarte de lado y agacharte, como invitación. El tono grave calma; el agudo y cortante activa o confunde. Y el perro procesa la palabra y el tono por separado: el elogio solo funciona si la voz acompaña. Cuando palabra y cuerpo se contradicen, gana el cuerpo. Por eso, lo primero es comprobar que tu cuerpo, tu tono y tu palabra digan lo mismo.

Para seguir

Hoy tomaste conciencia de tu postura y tu tono por separado. Mañana vamos a lo que más confunde a un perro: cuando tu voz y tu cuerpo dicen cosas distintas a la vez. Aprenderás a detectar y corregir esos mensajes contradictorios. Nos vemos en la Lección 12.

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