Descripción

Corregir el Saltar Sobre Personas

Del saludo explosivo e incontrolable al saludo calmado y apropiado — el protocolo completo que transforma el momento de mayor caos en el hogar

Objetivo del Módulo

Que el tutor comprenda la mecánica del aprendizaje del salto, identifique todos los reforzadores accidentales que sostienen la conducta, y sea capaz de implementar el Protocolo de Saludo Tranquilo DCE 360° — que integra extinción, redirección, entrenamiento de conducta incompatible y gestión de visitas — para producir un saludo calmado y generalizado a todas las personas del entorno en menos de 21 días con práctica consistente.

 

¿Qué aprenderá el alumno?

  • Comprender por qué salta el perro y la mecánica del aprendizaje que sostiene esa conducta.
  • Identificar los 6 reforzadores accidentales que el tutor y las visitas aplican sin saberlo.
  • Implementar el Protocolo de Saludo Tranquilo DCE 360° en 4 fases.
  • Gestionar las visitas y situaciones de alta estimulación donde el salto es más probable.
  • Evitar los errores de intervención que retrasan o bloquean el progreso.

 

Peor Caso: El Salto Como Riesgo Real

El salto sobre personas es percibido frecuentemente como una conducta menor — «es afectuoso, no es agresivo». Este enfoque subestima el riesgo real. En Lima, las caídas provocadas por perros que saltan son la segunda causa de lesiones por interacción canina en adultos mayores después de las mordeduras. Una persona de 70 años derribada por un Labrador de 30 kilos puede sufrir fracturas de cadera — una de las lesiones de mayor mortalidad en adultos mayores. Un niño de 7 años derribado puede sufrir traumatismo craneoencefálico. Además, el perro que salta sobre personas desconocidas o en la vía pública puede ser denunciado como agresivo independientemente de su intención, con consecuencias legales reales para el tutor en las ordenanzas municipales de Lima. Y desde la perspectiva del vínculo: el perro que salta repetidamente sobre visitantes que tienen miedo o rechazan la conducta está aprendiendo que el contacto social genera tensión — no alegría. Resolver el salto no es una cuestión estética: es seguridad, bienestar y responsabilidad.